TIA Parte I: Esta es África

Si ya has estado en algún país africano, entonces seguramente ya conoces lo que significa TIA porque es una de las primeras frases que aprendes una vez en Africa. En espanol tenemos otro significado para estas siglas, es simplemente nuestra tia (hermana de nuestros padres), pero en el contexto africano TIA se refiere a This is Africa (Esta es África), jeje.

Muchas horas de espera pero siempre sonriente

Las siglas TIA es mayormente usada para describir eventos “negativos” que suceden diariamente en el continente africano. Yo misma la he usado en forma de hashtag muchas veces para puntualizar sucesos como la tardanza de los autobuses africanos, la frecuencia con la que cortan la electricidad en las casas en África, cuán dificil es para los africanos estimar y calcular el tiempo, etc etc. Pero dónde queda el otro significado? Dónde quedan todos esos eventos positivos que muchos olvidan mencionar cuando hablan de África? Ohhhh… hay tantos!!!

En este artículo me gustaría compartir con ustedes una pequena historia que me ha inspirado para resaltar la parte positiva de la palabra “TIA”. Una historia acerca de esas personas tan gentiles que te encuentras a lo largo de tu viaje por África, que te ofrecen todo sin tener nada para ellos mismos. Esas personas que están tan felices de conocerte y te llaman hermana/hermano desde el primer minuto de tu encuentro y adivina que…lo dicen en serio!

Mi historia:

En mayo del 2017 yo estuve viajando por el valle Dogon en el centro-norte de Mali. Déjenme decirles que el valle Dogon se encuentra justo al principio de la zona roja que supuestamente se debe evitar visitar en Mali porque está marcada como área restringuida para los turistas. Pero por supuesto que yo fui y en mi opinión personal no es tan peligroso como muchos dicen. Pero déjenme mejor continuar con mi historia, jeje.

Decidí buscar un guía para esta zona debido a razones de seguridad y porque, obviamente, yo no conocía el área ni como llegar a las cimas de las montanas o localizar las aldeas donde pasar la noche, etc. Su nombre es Soumaila. Pero una de mis condiciones fue que hiciéramos el viaje en transporte público, no en coche privado.

Después de visitar varias partes del valle Dogon nuestro objetivo era visitar la ciudad de Djenné, una maravillosa y antigua ciudad de la cual te aseguro que te enamorarás a primera vista. Es mi ciudad favorita en Mali hasta ahora.

Bueno, pues no hay transporte directo desde la ciudad donde estábamos (Bandiagara) hasta Djenné y nos dijeron (después de estar esperando un par de horas por el transporte) que el autobus que supuestamente nos llevaría cerca de Djenné y por el cuál ya habíamos pagado ese mismo día ya no saldría. (Si, aquí puedes utilizar las siglas TIA, jeje). Así que nos devolvieron el dinero y empezamos a buscar otra solución.

Finalmente alcanzamos llegar a la ciudad de Sevare en un transporte que ellos llaman bush taxi, o sea un minibus repleto de gente, jeje, pero ya era un poquito tarde y nos dimos cuenta que iba a ser difícil llegar a nuestro destino final a tiempo, pues les comento que hay 3 puntos de control antes de llegar a Djenné y todos cierran a las 6pm. Si no cruzan estos puntos antes de las 6pm, se verán forzados a dormir ahí mismo y esperar hasta el día siguiente. Estos puntos de control fueron creados por cuestiones de seguridad después del conflicto del 2012 entre el sur de Mali (controlado por el gobierno) y el norte de Mali (controlado por los rebeldes). Si tienen un pasaporte extranjero pues ellos escribirán tu nombre y otros datos en un libro y te harán varias preguntas. Ellos solo quieren asegurarse que te reportes de nuevo y abandones esa área al terminar tu visita sin ningún percance.

El bush taxi de Bandiagara a Sevare
El bush taxi de Bandiagara a Sevare

Al bajarnos en Sevare no había transporte tampoco. Un chico nos vió y nos preguntó a dónde queríamos ir. Amablemente nos llevó en su coche hasta el siguiente punto de control aunque en realidad él no iba en esa dirección. Pueden darse cuenta que hay personas muy gentiles en todos lados y aquí es donde empiezo a usar mi hashtag #TIA con su significado positivo. En el punto de chequeo encontramos un camión grande transportando vacas que iba en la misma dirección hacia donde queda Djenné pero solo unos 40kms hasta un cruce. Aunque en realidad necesitábamos 135kms en total, decidimos irnos en este camión para adelantar un tramo y ver luego que pasa. Yo me fuí sentada en la parte delantera del camión junto a otros 4 chicos (incluyendo mi guía) y creo que habían alrededor de otros 5 chicos compartiendo la parte trasera del camión con las vacas. Nos bajamos del camión en la calle principal de un pueblito llamado Somadougou.

El camión que nos llevó hasta Somadougou
El camión que nos llevó hasta Somadougou

 

Nos quedamos allí con la esperanza de que algún coche u otro camión o lo que sea pasara por allí y nos llevara un poco más lejos, pero nada pasaba. Yo creo que muchas personas ya saben que no tiene sentido manejar esa ruta después de las 6pm debido a los puntos de chequeo, y ya eran casi las 6pm.

Había una tiendecita justo ahí donde estábamos esperando. Nos ofrecieron un poco de té, agua para lavarnos las manos y el rostro (que siempre están sucios cuando viajas por las carreteras africanas) y nos prestaron una batería solar para cargar nuestros teléfonos, ya que no hay electricidad en ese pueblo. La batería podía cargar solo un teléfono y decidimos que Soumaila cargara el suyo primero para que pudiera comunicarse con sus amigos y ver si encontrábamos una solución.

Continuamos sentados ahí con la esperanza de que pasara algún auto. No pasaba nada más que la oscuridad, jaja, pues se hacía lentamente de noche.

En Somadougou esperando por algún transporte
En Somadougou esperando por algún transporte

Un chico en una moto pasó y nos ofreció llevarnos a su casa para pasar la noche. Le dijimos que aún nos manteníamos optimistas y con la esperanza de encontar algún coche que nos llevara por lo menos al próximo y último punto de control en Djenné Carrefour (otros 60kms). Desde ahí mi guía, Soumaila, podría llamar a un amigo que vive en la ciudad de Djenné (otros 35 kms), que a su vez tiene algunos contactos en el ultimo punto de control y podría agenciárselas para recogernos allí y pasarnos a la ciudad en la misma noche.

El motociclista nos deseó buena suerte y se fué a rezar a la mesquita. Nos dijo que regresaría en una hora para recogernos en caso de que aún estuviéramos allí. Siii, #TIA.

Mientras tanto otro motociclista pasó, nos vió y también nos ofreció llevarnos a su casa. Le dijimos que ya teníamos una oferta de otro chico. Entonces él continuó camino pero unos 15 minutos después regresó con una bolsa con bebidas frías. Ohhh… todavía recuerdo esa Fanta fría que me supo a gloria en medio de ese día soleado y caluroso. El chico me sorprendió completamente. Probablemente tuvo que haber conducido hasta la siguiente gasolinera para poder comprar bebidas frías porque en los alrededores de donde estábamos no había electricidad y ninguna de las tiendas tenía bebidas frías. Además súmale a este gesto el hecho de que cada bebida cuesta casi 1$, que es la cantidad de dinero promedio que una familia africana de pueblo gastaría para su alimentación diaria. Cómo es posible que este motociclista se gastara casi 2$ por alguien que él ni conocía ni probablemente vería otra vez más en su vida? Si, #TIA. Así que este motociclista y mi guía intercambiaron sus números de teléfono y estoy segura de que en algún momento en un futuro no muy lejano se encontrarán de nuevo y se ayudarán el uno al otro con cualquier cosa, #TIA.

Al final no encontramos ningún transporte, así que decidimos aceptar la oferta del primer motociclista cuando regresó de la mesquita.

Yo propuse que los 3 fuéramos juntos en la motocicleta, pero también teníamos nuestras mochilas. Mi guía insistió en que yo fuera primero con el motociclista y me dijo: “no te preocupes, este chico es una buena persona” (aunque él obviamente lo acababa de conocer al igual que yo). Y si, tenía razón. Abdulai era el profesor de primaria de la escuela del pueblo, era originalmente de otro lugar pero encontró trabajo en este pueblo y se mudó aquí. Me llevó en su moto por unas calles oscuras y desoladas que yo por supuesto no conocía y me dejó completamente sola en su pequeno cuarto oscuro con una linterna en la mano. Luego se fue a buscar a Soumaila. Hacía tanto calor dentro del cuarto que decidí mejor sentarme afuera en el patio interno en la única silla que encontré justo frente a un árbol de acacia mirando las estrellas. Era una noche maravillosa.

Soumaila y Abdulai fueron a comprar espaguetti y pescado para cenar mientras yo tomaba una ducha Africana (con cubos de agua) y vista al cielo en un pequeno cuartito de 3 paredes sin techo en la esquina del patio J

También trajeron algunos limones (Soumalia sabía que a mí me encanta la limonada) y luego hicieron té (a los malienses les encanta tomar té). Después de la cena prepararon 3 colchones para cada uno dormir al aire libre en el patio justo frente a su cuarto. Abdulai tuvo que pedir prestado 2 colchones a sus amigos/vecinos.

Esta es la única foto que tengo de Abdulai. Aquí lo pueden ver en su casa de noche cargando mi iPhone con su moto

Esa noche dormí como una bebita mirando las estrellas y pensando cuán afortunada soy. A la manana siguiente nos despertamos tempranito y antes de que Abdulai se fuera a trabajar nos acompanó a la calle principal a esperar algún coche o a los autobuses que pasan siempre tempranito en dirección a Djenné.

No sé cuántas veces le dije “merci beaucoup” a Abdulai (él no hablaba ingles, solo Francés, Bambara y algunos dialectos de esa zona). Yo estaba tan agradecida de haberlo conocido y haber compartido esos lindos y fugaces momentos juntos. Estaba muy agradecida por su hospitalidad. Yo sé que él probablemente no llegará a leer este artículo ya que él no tiene internet ni yo tengo su número para localizarlo, pero mi gratitud es tan grande que estoy convencida de que mi energía positiva le llegará de alguna manera en algún momento. J

Si, es cierto lo que dicen por ahí…no todos los que deambulan están perdidos. A nosotros nos fue ofrecida mucha ayuda en ese día. Desde personas que nos llevaron en sus coches y/o camiones, personas que nos ofrecieron bebidas gratis, que nos ayudaron recargando nuestros teléfonos con su batería solar (que en realidad hubieran necesitado para ellos mismos) y finalmente Abdulai, un chico tan agradable que nos ofreció alojamiento sin conocernos.

https://instagram.com/p/BUfmn5hFiO4/

 

La vida está preciosamente llena de sorpresas y la hospitalidad en África Occidental fue una de ellas para mí. Realmente puedo gritar en voz bien alta THIS IS AFRICA (ESTA ES ÁFRICA) y sonreir al decirlo. Tengo muchas otras historias de este viaje que iré contanto poco a poco. Tienen ustedes alguna historia semejante en África o algún otro continente? Te invito a compartir tu historia en los comentarios. Estaría muy feliz de escuchar otras historias acerca de este tema J

It is good to have an end to journey toward; but it is the journey that matters, in the end” – Ursula K. Le Guin

Es bueno tener un final del viaje hacia donde dirigirse, pero el viaje es lo que importa, al final

Disfruten mis artículos y estén atentos al próximo!!!

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